noviembre 10, 2011

¿Por qué?

Aquí estoy una mañana decidido a escribir algo que, como siempre, me ayude a canalizar mi estado de ánimo caótico y confuso.

¿Por qué? Si hace a penas unas horas estaba perfectamente...

Aunque lo intento muchas veces no consigo evitar que mi vida me resulte frustrante y penosa.
"Vales oro" me suelen decir pero yo no me veo el valor por ningún lado.
Me adoro por encima de todo - "¿Seguro?" - Bueno... así era, supongo. Así era...

Tras horas de intentos por no hacerlo vuelvo a derramar unas pocas lágrimas, cosa que hace mucho tiempo no hacía y ahora más bien se ha convertido en una tradición que se repite semana tras semana. Son pocas, sí, pero son las que más me pesan porque intentan salir muchas y no lo consiguen comiéndome por dentro como un cáncer.

Mi estado es delicado, difícil, desesperante, triste, complicado, podría decir hasta patético, podrido, oxidado, consumido e incierto como el color de mis ojos.

Siempre lo he intentado entender todo y casi siempre lo consigo pero lamentable y desafortunadamente para mí esta vez no es así.

¿Por qué tengo que pagar yo porque otra persona se haya confundido?

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde pero no puedes perderla cuando te la han arrancado a la fuerza.

¿Por qué no puedo sencillamente olvidar mis sentimientos y dejar de maquillar una sonrisa cuando en verdad lo que veo en el espejo es llanto?

La memoria es muy compleja y yo sé olvidar... pero, qué casualidad, las emociones se quedan grabadas en otra parte de nuestro cerebro y por mucho tiempo que pase no pueden ser borradas.

¿Por qué estoy solo? ¿Por qué me siento así como si nunca fuera lo más mínimamente relevante para nadie?

He comprobado que soy capaz de amar de nuevo. ¿Y? Nada cambia. Sigo sin tener a nadie, sigo necesitando un cariño que nunca he conocido y sigo teniendo el mismo puto agujero inmenso en el alma.

¿Por qué es tan fácil ilusionarse con nada y tan difícil comprender la realidad?

...

¿¡Por qué, joder, por qué!?

No le he hecho daño a nadie... no me merezco esta basura.

Me doy pena a mí mismo y eso es lo que más me duele.